Crítica de la economía política
Trabajo la teoría económica desde la tradición que se niega a tomar el equilibrio como
punto de partida, porque el equilibrio no es un hecho: es un supuesto que decide de antemano
lo que el modelo va a poder ver. De la Escuela de Oviedo tomo el aparato categorial —la
economía política no se ordena por magnitudes sino por categorías— y de Juan Íñigo Carrera,
la exigencia sobre el método: la crítica no consiste en oponer un modelo a otro, sino en
reproducir en el pensamiento el movimiento real de la forma criticada.
Sistemas multiagente y planos de control
Un agente no es una empresa. La afirmación no es retórica ni cuantitativa: es categorial.
Sumar agentes no produce una empresa, como sumar monedas no produce capital. Lo que constituye
una empresa es una forma determinada de organización —división del trabajo, atribución de
responsabilidad, gobierno de la capacidad, contabilidad del gasto— y esa forma no está
contenida en ninguna de sus partes. De ahí que un plano de control no describa la
organización: la ejerce, y por eso puede auditarse.
Lógica de las totalidades
La pregunta de cuándo un conjunto de partes constituye un todo y cuándo permanece
montón atraviesa las dos líneas anteriores. Es la misma operación que Gustavo Bueno desmonta
al mostrar cómo se hipostasía lo que solo existe como relación, y la que Stephen Houlgate
defiende al exigir un comienzo sin presupuestos, cuyas categorías no se importen desde fuera
sino que se generen en el propio desarrollo.